Una historia de amor de dos grandes amigos
Hace ocho años, se separaron de sus parejas, estuvieron dando vueltas de un lado al otro en busca de un amor perdido, en el fondo, no querían cometer el mismo error, siempre se dice que el hombre tropieza dos veces con la misma piedra:
Querían vivir por sí mismos y darse a los demás, tanto uno como otro estaban pensando en sus hijos, contribuir a una vida mejor, cuidarles, ayudar en sus estudios pero sobre todo que no sufrieran la separación, que tuvieran también alegría en sus vidas. Los dos querían una nueva familia, rehacer sus vidas, intentar comenzar de nuevo, así que cada uno se propusieron esa META.Yo, el que narra esta historia, anhelaba para mi hijo otra segunda madre ya que la que sería mi nueva compañera, tendría que aceptarme a mí y a mi hijo.
PROPUSE UN DESEO DESDE LO MAS HONDO DE MI CORAZÓN...conocer una compañera, amiga, madre de sus hijos y yo también darle todo mi apoyo a mi hijo y a los suyos, con respeto y cariño para ambas familias, ser un buen amigo los dos. Me propuse encontrarla ya que sabía que estaba cerca, que me necesitaba y yo la necesitaba a ella, ser padre de sus hijos y que fuera madre de mi hijo sin sustituir, solo dar ese amor que no se ve pero se siente.
Estoy muy orgulloso que por fin Dios me la pusiera en mi camino, la conocí y fue tan agradable e interesante que no dude que fuera mi otro yo ...la mujer que estaba esperando tanto tiempo.
“Se preguntarán donde la conocí”, pues muy sencillo, hablando con mis hermanas de todos mis deseos y ganas de tener una compañera para compartir mi vida, ellas empezaron a plantearse ayudarme ya que yo soy un poco tímido y en el fondo me cuesta entablar una conversación sin conocer a la persona.
Un día recibí la llamada de mi hermana...una de tantas, que su amiga también quería conocerme, lo único que me advirtió que tenia genio y mucha personalidad pero era trabajadora, gran madre y amiga de sus amigos, ayudando a todos los que podía con su generosidad y humildad, ....sin pensármelo dos veces acepté conocerla también.
Un día recibí la llamada de mi hermana...una de tantas, que su amiga también quería conocerme, lo único que me advirtió que tenia genio y mucha personalidad pero era trabajadora, gran madre y amiga de sus amigos, ayudando a todos los que podía con su generosidad y humildad, ....sin pensármelo dos veces acepté conocerla también.
Durante tres años y con paciencia, nos dimos mucho el uno al otro pero sobre todo renació el amor y nuestra familias veían poco a poco que nuestra unión surgía sin ataduras ni exigencias, solo sabíamos que estábamos juntos para lo bueno y para lo malo.
Nuestros hijos nos aceptaban tal como éramos, sabíamos que la primera prioridad eran ellos y así se lo dejamos saber.
La amistad entre los tres fue especial y se unieron como hermanos sin ningún problema. Siempre lo estábamos comentando y no salíamos de nuestro asombro ya que salían a todas partes los tres juntos, con los mismos gustos y las mismas ideas era conmovedor tanto para su madre como para mi verlos tan unidos. Mi hijo en ese tiempo tenía diez años y los dos hijos de mi gran compañera once y catorce años por esta razón se sabía compenetrar tanto en los juegos como en la música y el deporte favorito de los tres el futbol.
La amistad entre los tres fue especial y se unieron como hermanos sin ningún problema. Siempre lo estábamos comentando y no salíamos de nuestro asombro ya que salían a todas partes los tres juntos, con los mismos gustos y las mismas ideas era conmovedor tanto para su madre como para mi verlos tan unidos. Mi hijo en ese tiempo tenía diez años y los dos hijos de mi gran compañera once y catorce años por esta razón se sabía compenetrar tanto en los juegos como en la música y el deporte favorito de los tres el futbol.
Yo miraba esta nueva familia maravillado, el amor de madre a los tres por igual, sus salidas juntos y lo hablamos entre los dos cuando los hijos no estaban. Nos enamoramos mas cada día...es verdad...la ganas de que todo saliera bien se había hecho realidad. Pensábamos que era un milagro y así decidimos llamarlo...nuestro milagro.
Nos decíamos que un buen cariño y compresión en conjunto con un gran amor era lo mejor que nos había pasado en la vida. También con la experiencia de ambos, sabíamos que el fuego del amor un día se va y queda muchos mas..."afecto y sinceridad, las ganas de estar juntos y sobre todo los buenos recuerdos con una gran sonrisa de satisfacción por los momentos vividos, nuestra relación sería eterna"...Sencilla y sin ataduras. Ayudándonos mutuamente y compartir algo mas, como dos personas que lucha por la vida y sobrevivir en el intento, tanto ella como yo somos dos luchadores de este mundo que tanto nos ha dado...bueno y malo.
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