domingo, 25 de diciembre de 2011

ANÉCDOTA DE LA NAVIDAD 2009

Capitulo 4
 
Feliz Navidad a todos

      Hoy dejo un precioso recuerdo personal después de tantos ir y venir, personalmente quiero que vean desde mi interior....mi Navidad Especial 2009:
Tuve la suerte de pasar una Navidad sencilla, en armonía y tan contenta porque como ya saben ustedes los médicos me habían dicho que tenía el cáncer bastante complicado, el riesgo de marcharme para siempre en cualquier momento y la incertidumbre de no saber que si la siguiente Navidad estaría con los míos, puse todo mi empeño en disfrutar al máximo del presente de lo que ahora que sí tenía... esta Navidad "cogerla, amarla y por supuesto gozar del cariño de los míos".

 
Conseguí verme guapa en un instante, vestirme era un triunfo y además elegí el color rojo de mi boina   y de  mi fular que me regalo mi gran amigo.
Toda la familia estaba feliz porque me sentía también así, sin problemas por un instante, solo existía el momento.
Hablamos, comimos, reímos... el tiempo se paró para mí, grabándolo dentro de mi alma y tener siempre ese instante.
Al salir de la fiesta llovía fuerte y el agua me mojaba la cara, sentí placer de aquellas gotas que corrían por mi cara.


" la naturaleza era sabia... dejó que disfrutara también de ella."   

Gracias

EL PRINCIPIO DE SU LUCHA INTERIOR


Capitulo 3

Día tras días y entrar de nuevo en lo cotidiano fue una gran terapia para mi compañera del alma, trabajaba en casa, la comida de los niños, siempre entretenida con algo, mi llegada todos los días para desayunar, sus llamadas para saber cómo estaba dos o tres veces en la noche, fueron pasando casi ocho meses sin enterarnos.
Las complicaciones empezaron con los dolores fuertes y las crisis eran para ella una manera de saber claramente lo que tenía, su estomago no resistía los tratamientos como se esperaba, las inflamaciones y los cólicos se fueron haciendo cada vez mas intensos.
Sin perder la esperanza, tomamos algunas medidas para reformar el baño y algunos detalles que le hacían la vida mas cómoda en su hogar que tanto amaba.
Como tenía tantas ganas de estar con toda la familia reunida decidimos organizar una fiesta en el restaurante donde trabajo, tanto para su familia como para la mía. Comenzamos a organizarla, yo por supuesto intentaba dar todos los detalles para que fuera perfecta y se encontrara feliz y a gusto, pudiendo olvidar sus problemas en esas horas de compañía.

El 5 de Septiembre brindamos por su salud, por su voluntad por la grandeza de su corazón y ella con toda sinceridad que tanto la caracteriza levantó su compa y nos dio la gracias por acompañarla en este día, su sonrisa para sus hermanos y los míos era de paz y la conciencia mas real que he visto en mi vida.

Día tras día miraba sus fotos, sus hijos, todos sus amigos, nuestras risas y como no, nuestros bailes de nuestras canciones favoritas.
Su empeoramiento fue rápido y limpio, no se quejaba, vivía al minuto, sentía que la vida se le marchaba pero continuaba con la rutina para sus hijos y para mí, sin quejas, sin reproches. Yo la veía apagándose cada momento pero tanto ella como yo decidimos guardar silencio sobre ese tema, para quizá vivir una ilusión y tener esperanza hasta el último minuto.
Siempre recordaba su fiesta y lo feliz que era que toda su familia sigue unida, sus hermanos y sus hijos, comprender que dentro de lo malo se siente la buena energía que se transmite al rededor de ella, y mi hermosa compañera se que tiene ese gran recuerdo.

La familia en este caso, juega un importante papel, todos sus hermanos se volcaron por ella, la llevaron a los mejores médicos e incluso a Madrid, intentando dar las últimas novedades para su grave enfermedad.
Los enfermos flaquean si tanto los médicos como sus familiares se toman la enfermedad con el dolor y amargura (que es normal pero no se les ayuda así). Mi compañera fue arropada por todos, sus médicos, familia y yo intentaba disimular con mis bromas y aún enferma, me corregía con mis burradas pero al final terminaba riendo conmigo y mis tonterías.

No tiraba la toalla, siempre tenía una luz por muy pequeñita que la viera, se aferraba a ella y seguía con su lucha interna diciéndose que se iba a curar.
De vuelta del hospital una de tantas veces... y este día tocó el telefonillo y salieron sus hijos “ella contesto soy mamy he vuelto (en su interior pensaba que no iba aregresar)”, dentro de mí se me quedaba un nudo en la garganta pero seguía ayudándola en las escaleras, ya que tenía que llevarla a cuestas porque no podía subirlas y ver su expresión saludando a sus hijos que tanto ama se me olvidaba también a mi todas las penas.

Aun recuerdo su gran sonrisa porque cada vez que venía un poco repuesta de su tratamiento infernal, se sentía mas fuerte en su interior y todos nos sentíamos aliviado y reconfortados que su dolor físico se calmara y olvidábamos su enfermedad por unos pocos días. Volver a casa la que tanto le había costado conseguir con su esfuerzo y trabajo la animaba.

Semanas mas tarde, tuvimos que volver a urgencias y decía que todo se estaba complicando pero yo le daba ánimo y siempre le decía que así le hacían todas las pruebas juntas y se verían mejor las cosas, los análisis sus radiografías, así no tendría que estar cada día saliendo de casa cada momento y con este argumento se quedaba callada pensando que era lo mejor.

Su hermano mayor había localizado un tratamiento natural que compatible con toda su terapia en el hospital,  comenzaría en conjunto la siguiente semana. Siempre, aunque  ya sedada  y medio dormida, preguntaba si todo iba bien para recibir su tratamiento.


La Ultima vez que la vi con vida fue el sábado... la vi tan sedada que después llamé a su hermana y me lo explico todo, me vino millones de recuerdos a la mente y desde mi cabeza le decía que se pusiera buena que teníamos que desayunar juntos todos los días como siempre y que sabía que ella me llamaría para saber cuando llegaba de trabajar para ir a casa....y sus ganas a ir a la misa del 1 de Noviembre con mi madre en la Residencia para rezar por todos los suyos que habían fallecido, “cada año les ponía flores y les visitaba en el cementerio, rezando para que le dieran fuerzas y seguir adelante con su enfermedad y que con tanto amor ella les recordaba....” pero no pudo regresar mas...su vida se pagó el 9 de Noviembre de 2010.



                    El deseo de expandir las cenizas bajo un olivo se convirtió en realidad, familia e hijos dieron el último adiós debajo de su olivo, la sorprendente tormenta de lluvia igual que su última Navidad dejó por un instante palpable el amor de esta mujer incansable, sus sentimientos se mezclaron con tierra, agua y sus cenizas fueron absorbidas por la madre tierra, la naturaleza que tanto amaba. (Sé  que estoy en mi sitio... en mi tierra "creíamos oír"... como regalo merecido a su paz).

Es triste saber que tarde o temprano ella no volvería más.


Escribo estas notas para contar su historia que nunca olvidaré, ella era pasión y vida, alegría y fuerza, amor y cariño, todo en uno. No puedo nada mas que enorgullecer mi espíritu por tenerla dentro de mí, en cada poro de mi piel y en cada momento de mi vida ya que es un parte de mi, aunque este en otro plano... mejor y mas hermoso, donde se merece estar en lo mas alto del mundo, cuidándonos y enviando amor a toda la humanidad.